Los muebles con los que inicialmente se dotó a las Escuelas Selgas fueron realizados siguiendo los preceptos establecidos para el montaje escolar, por ello son austeros pero decorosos, rehuyendo de la suntuosidad y facilitando una rápida y efectiva limpieza de los mismos. Entre todos ellos destaca el despacho de Dirección, por su factura más elaborada, y las grandes vitrinas para albergar el material móvil, colocadas en los vestíbulos. Los pupitres de las aulas fueron realizados siguiendo las instrucciones del Museo Pedagógico Nacional, siendo los de la sección de práctica mercantil diferentes a los restantes, pues debían facilitar el manejo de los libros de contabilidad.
Para el equipamiento de las aulas se dispusieron en puntos visibles de las clases, imágenes religiosas y cuadros de protección a los pájaros, a los que se sumaron carteles religiosos, morales y educativos, entre otros, las oraciones de entrada y salida y las máximas morales.

Mobiliario
Equipamiento
docente