Adoración de los Reyes Magos
Theodoor van Loon
CRONOLOGÍA: siglo XVII (2ª mitad)    ESTILO: Barroco    MEDIDAS: 1,62x2,41m 
TÉCNICAS: Pintura al óleo                       MATERIALES: Oleo y lienzo

Cuadro de gran tamaño y formato longitudinal en el cual se representa el tema de la llegada de los tres Reyes Magos con las urnas de oro, incienso y mirra.
En el lado izquierdo se localizan las figuras de la Madre y el Niño sentadas en una escalinata en la que se apoya en la parte trasera San José. La virgen está ataviada con un vestido de color rojo intenso y delantal azul. Exhibe un peinado de frente aplastada, bucles sobre las orejas y melena rizada que le cae sobre los hombros. Aloja en sus rodillas al Niño que juguetea con el contenido de la urna que le ofrece uno de los Reyes postrado a sus pies. Tanto el rostro de la madre como del Hijo muestran una faz redonda, blanquecina y de mejillas sonrosadas que contrastan con el carácter curtido y popular del resto de los personajes que pueblan la composición. Los tres Reyes visten ricos ropajes que constituyen un pretexto para un estudio de calidades táctiles y de plegados. En un primer término, un sirviente, dispuesto de espaldas al espectador, agarra una de las urnas, mientras que otro le sujeta el largo y amplio manto rojo. En el ángulo superior derecho de la composición se ofrece una mínima referencia paisajística sobre un grupo de personas vestido a la moda cortesana. El resto del fondo es un muro arquitectónico muy oscuro en el que se abre en la mitad una ventana. Desde ella, dos personajes vestidos igualmente como cortesanos contemplan la escena. El colorido es muy rico, destacando especialmente los rojos intensos, los oros brillantes y los blancos satinados, que refuerzan el barroquismo de esta composición abigarrada. Se trata, sin duda, del cuadro de un maestro con gran peripecia en el dibujo, muy académico en el tratamiento de los plegados y muy agudo en el de los rostros.