Ecce Homo
Luis de Morales
CRONOLOGÍA: S. XVI (Mediados)          ESTILO: Renacentista              MEDIDAS: 0,72x0.49 m.
 TÉCNICAS: Pintura sobre tabla                 MATERIALES: Tabla, pintura al óleo

Se trata de una tabla pintada al óleo, en la que el pintor extremeño Luis de Morales trata una de sus iconografías más características: un Ecce-Homo. Con sus numerosas versiones sobre este tema, Morales creó una tipología de Hecce-Homo de la que constituye un buen ejemplo esta tabla: se representa la figura de medio cuerpo, ligeramente ladeado, maniatado y con la frente surcada de gotas de la sangre que mana de las heridas producidas por la corona de espinas. La figura se dispone sobre un fondo neutro, en este caso muy oscuro, característica ésta muy particular del pintor extremeño, que presenta sus escenas sacras en un mundo conceptual, fuera de tiempo, acorde con los postulados contrarreformistas de la época. Cabe resaltar en esta obra la ausencia de dramatismo y gesticulación que eran usuales en la representación de este tema, para insistir en los aspectos visionarios e incluso irreales de la visión, reforzados, precisamente, por ese fondo inexistente. Con ello Morales se abscribe a la tendencia misticista de la imagen religiosa que había sido planteada por artistas florentinos como Rosso o Pontorno. Técnicamente la obra presenta una pincelada muy lamida y un acabado extremadamente minucioso, como es habitual en las obras de Luis de Morales. Esa insistencia en el detalle, que persigue un naturalismo exacerbado, se manifiesta particularmente en los rasgos faciales o en el tratamiento de los cabellos y la musculatura que denotan un profundo estudio anatómico. Cromáticamente en la tabla se contraponen las notas frías del fondo y del manto azulado que cubre parcialmente el pecho de Cristo, con los tonos cálidos de la piel y del cabello de la figura.